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Con La hojarasca nació Macondo, esa población cercana a l. a. costa atlántica colombiana que se ha convertido en uno de los grandes mitos de l. a. literatura common. En él transcurre los angeles historia de un entierro imposible. Ha muerto un personaje extraño, un antiguo médico odiado por el pueblo. Un viejo coronel retirado, para cumplir una promesa, se ha empeñado en enterrarle frente a los angeles oposición de todo el poblado y sus autoridades. Como en una tragedia griega, el viejo coronel, su hija y su nieto van a cumplir los angeles ominosa tarea. l. a. acción, compuesta por los angeles descripción de los preparativos para el entierro —una media hora— y los recuerdos de un cuarto de siglo de l. a. historia de Macondo, se narra a través de los pensamientos de estos tres personajes.

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Se sentó, se inclinó hacia adelante y habló con los codos apoyados en los muslos. Su acento se tornó diferente. Al principio period frío. Ahora empezaba a ser merciless y desafiante. Dijo: —Estoy proponiéndole los angeles única solución que no le crearía a usted ninguna incomodidad, coronel. los angeles otra sería decir que el hijo no es mío. —Meme lo diría —dije yo. Empezaba a sentirme indignado. Su manera de expresarse, ahora, resultaba demasiado desafiante y agresiva para que yo l. a. recibiera con serenidad. Pero él, duro, implacable, dijo: —Créame con absoluta seguridad que Meme no lo diría. Porque estoy seguro de eso le digo que me los angeles llevaré a los angeles esquina, sólo para evitarle inconvenientes a usted. Nada más, coronel. Con tanta seguridad se había atrevido a negar que Meme pudiera atribuirle los angeles paternidad de su hijo, que me despatchedí ahora desconcertado. Algo me hacía pensar que su fuerza estaba arraigada mucho más abajo de las palabras. Dije: —Nosotros confiamos en Meme como en nuestra hija, medical professional. En este caso, ella estaría de nuestra parte. —Si usted supiera lo que yo sé, no hablaría en esa forma, coronel. Perdone que se lo diga así, pero si usted compara a l. a. india con su hija, ofende a su hija. —Usted no tiene motivos para decir eso —dije yo. Y él respondió, todavía con esa amarga dureza en los angeles voz: �Los tengo. Y cuando le digo que ella no puede decir que yo soy el padre de su hijo, también tengo motivos para eso. » Echó los angeles cabeza hacia atrás. Respiró hondo, dijo: —Si usted tuviera tiempo para vigilar a Meme cuando sale de noche, ni siquiera me exigiría que l. a. lleve conmigo. En este caso el que corre el riesgo soy yo, coronel. Me echo encima un muerto para evitarle incomodidades. Entonces comprendí que no pasaría con Meme ni por las puertas de los angeles iglesia. Pero lo grave es que, después de sus últimas palabras, yo no me habría arriesgado a correr con lo que más tarde habría podido ser una tremenda carga para l. a. conciencia. Había varias cartas a mi want. Pero los angeles única que él tenía le habría bastado para hacer una apuesta contra mi conciencia. —Muy bien, general practitioner —dije—. Esta misma noche me encargaré de que le arreglen l. a. casa de l. a. esquina. Pero, de todos modos, quiero dejar constancia de que lo echo de mi casa, surgeon. Usted no sale por su propia voluntad. El coronel Aureliano Buendía le habría hecho pagar bien cara l. a. forma en que usted corresponde a su confianza. Y cuando yo esperaba haber soliviantado sus instintos y aguardaba el desencadenamiento de sus oscuras fuerzas primarias, él me echó encima todo el peso de su dignidad. —Usted es un hombre decente, coronel —dijo—. Todo el mundo lo sabe y he vivido en esta casa lo suficiente como para que usted no necesite recordármelo. Cuando se puso en pie, no parecía triunfante. Parecía apenas satisfecho de haber podido corresponder a nuestras atenciones de ocho años. period yo quien se sentía trastornado, culpable. Esa noche, viendo los gérmenes de los angeles muerte que hacían visibles progresos en sus duros ojos amarillos, comprendí que mi actitud period egoísta y que por esa sola mancha de mi conciencia me correspondería sufrir en el resto de mi vida una tremenda expiación.

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